Entre el sin fin de palabras inventadas por el lenguaje que difícilmente se materializan en la vida misma, ¿porque no hablar un poco de esos lindos términos que nunca llegan a ser más que utópicos ideales, pero que sin embargo nos direccionan la vida en busca de ellos?
Desde que tenemos uso de razón escuchamos la palabra PAZ, pero ¿ha existido en algún momento, según su definición la paz? Sin embargo todavía la buscamos; queremos vivir en paz, anhelamos paz interior, vaya dilema. ¿Será un mal necesario vivir persiguiendo ilusiones?
Pero no dejemos atrás otro soñado estado para el hombre, LA FELICIDAD; quien la ha alcanzado, o la ha adaptado a su vida, cuando día a día, sumamos en nosotros frustraciones, desilusiones, problemas; Se alcanzan también muchísimos logros y satisfacciones, pero, ¿en qué momento puede llegar el hombre a decir que ha alcanzado la felicidad? No obstante todo lo hacemos en esta vida tratando de encontrarla.
Por último, pero no por esto menos importante aparece EL AMOR, ¡oh! majestuosa pero subjetiva palabra, podría decir que es la suma de todos los buenos sentimientos que puedan caber en un ser para si mismo y hacia alguien, sin embargo entonces porque a quién decimos amar es a quien más hacemos sufrir, no es solo el amor de pareja, que es el más difícil de interpretar, sino hacia todos nuestros seres queridos, no hacemos tanto daño a nuestros enemigos, como si han llegado a sufrir quienes decimos amar bien sea por nuestros actos o palabras, conscientes o inconscientes; entonces, que es el amor; ¿Otra simple palabra inmortalizada en el papel?
Son cuestionamientos intrascendentes, pero que nos podrían mostrar un poco, como en medio de la desesperanza, las difíciles situaciones y las adversidades, sólo el creer en estas fantásticas utopías es lo que le da sentido a la vida de cada ser humano, lo impulsa a tener un norte y a no perder el sentido de vivir.
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